Respecto
al primer bloque, vamos a tratar varios aspectos importantes que hemos llevado
a cabo durante el curso. En primer lugar os voy hablar de que entiendo yo por
texto literario y lo que realmente
significa.
Cuando
yo empecé la asignatura mis conocimientos sobre texto literario eran, que “todo
texto literario es aquel que narra las hazañas y aventuras que pueden ser
trasmitidas mediante teatro, novela, cuento, poesía… donde suelen aparecer un
narrador.”
Pero
realmente, un texto literario es y debe cumplir las siguientes características:
- Tiene que pertenecer a uno de
los tres géneros literarios (prosa o narrativa, lirico o poesía, y teatro).
- Tiene que hacerse el uso
explicito de la función poética del lenguaje, en el que se intenta proyectar en
el lector, el simbolismo del significado de las palabras; y con el uso de las
figuras literarias hacer más bello el contenido de lo que el autor quiere
transmitir.
- Ha de ser obligatoriamente de
ficción (que no es lo mismo que fantasía) y ficción es no realidad o una
realidad filtrada por la creatividad, subjetividad…
- La principal intención del
autor sobre el texto es la intención artística que puede incluir el placer de
leer. No obstante en un texto literario puede haber información (función
informativa) para dar pistas al lector, o para crear más interés en él.
En general, los textos literarios son aquellos que tienen
una función estética, que pueden pertenecer a uno de los tres géneros
literarios y que tienen intención artística, entretener. Al contrario, los
textos paraliterarios, no tienen que pertenecer a alguno de los géneros (prosa,
verso y teatro) y tienen una función e
intención didáctica. Los cuentos clásicos infantiles pertenecen a la
paraliteratura.
En
segundo lugar, os voy hablar de la literatura infantil y la importancia de
ésta.
Para mi
literatura infantil es un texto destinado a niños que se encuentran en la etapa
escolar de infantil y primaria, cuyo objetivo es la diversión y el
entretenimiento de estos; Acercarles al mundo de la literatura y crear en ellos
el placer de leer.
Pero
realmente, lo que la literatura infantil tiene como objetivo es acercar a los
niños a una experiencia artística-literaria, ya que son todos aquellos textos
literarios que están creados para los niños de entre cero y catorce años.
Para
ver todo lo que abarca literatura infantil, os voy a mostrar lo que para Juan
Cervera significa literatura infantil.
Según
la definición de Juan Cervera, “en la
literatura infantil "se integran todas las manifestaciones y actividades
que tienen como base la palabra con finalidad artística o lúdica que interesen
al niño". Por lo tanto, junto a los clásicos géneros de la narrativa, la
poesía y el teatro, hay otras manifestaciones que pasan a encuadrarse en la
literatura infantil: rimas, adivinanzas, patrañas, fórmulas de juego, cuentos
breves y de nunca acabar, retahílas, recuentillos,... También aquellas producciones
en las que la palabra comparte presencia con la imagen, como el tebeo, y
aquellas otras en cuya organización la palabra convive con la música, la imagen
y el movimiento, como el cine, la televisión, el vídeo y, en menor medida, el
disco. Y no sólo esto, sino actividades pedagógicas y creativas como la
dramatización y otros juegos de raíz o trayectoria literaria, como la canción y
juegos de corro, en los que el niño es agente y receptor.”
Que
quiero conseguir con esto, que nos demos cuenta que cada persona, cada autor,
cada profesional del mundo de las letras, en el arte de la literatura, para
cada uno de ellos literatura infantil es una definición, pero todas aquellas
definiciones tienen un significado común. Y ¿Por qué os he puesto la definición
de Juan Cervera? Porque de entre todas las definiciones que he buscado, esta es
la más completa, la que más la define, la que muestra todos los aspectos que
puede llegar a ser un texto literario desde una pequeña rima a hasta una
imagen, como es el tebeo.
Por último,
para recalcar la literatura infantil, he investigado sobre la importancia de esta,
y me gustaría mostrar lo que para Stephanie Judson, la literatura infantil
sirve para resolver conflictos. Un tema que hoy en día, se debería trabajar en
los centros educativos.
“Debemos de ser conscientes de la importancia
de la literatura infantil, no solo a la hora de desarrollar la capacidad
recreativa, creadora, de expresión, imaginativa, etc., sino también en la
adquisición de actitudes y valores, de conocimiento del mundo, de capacidad
crítica y estética, de toma de conciencia y, en último término, en la toma de
opciones.
En todas las culturas, los cuentos han
permitido a los niños y niñas explorar mundos lejanos o saberes complejos de su
propio mundo proporcionándole modelos simplificados. Los cuentos ayudan
simultáneamente a conocer y a estructurar su pensamiento poniéndole en contacto
con problemas protagonizados en muchos casos por niños o niñas o por seres
(animales, seres fantásticos) con los que ellos y ellas pueden identificarse
fácilmente.
Los cuentos también permiten algo esencial en
el pensamiento infantil: la reiteración. Al niño o niña no le basta pasar una
vez por la realidad para entenderla. Pueden ver una película de forma
incansable hasta que la conoce y la sabe; además, la “jugará” poniendo en
funcionamiento su capacidad para simbolizar lo vivido. En este proceso, el niño
y la niña aprenderán lo necesario para vivir esta realidad, sean habilidades
sociales, frases mágicas o la existencia y nombres de objetos o realidades.
Los cuentos además, presentan a
los niños y niñas la realidad en forma de problemas dándoles la oportunidad de
aprender y aplicar un modelo para su resolución basado en la identificación del
problema, la búsqueda de posibles soluciones, la toma de decisiones y
aplicación de una de ellas, y la evaluación de lo ocurrido, Los cuentos nos
permiten proponer situaciones de conflicto que pongan a prueba habilidades
infantiles como si fueran de verdad.
Leer
cuentos en voz alta es una manera de explotar temas que son importantes para
los niños y las niñas. Inevitablemente suscita emociones y experiencias con las
cuales se identifican. Por lo tanto, es mejor leerlo en grupos pequeños,
presentándolo de tal manera que los niños y niñas puedan ver los dibujos, y
parar después de cada página para que hagan sus comentarios.
A veces es necesario trabajar en
grupos grandes. En esta situación se puede leer el cuento primero, enseñando
los dibujos después de cada página o al final. Luego se pueden formar grupos
pequeños para explorar ideas relacionadas con el cuento.
Después de leer bien el libro, la misma
persona puede contar el cuento. Es interesante usar voces distintas para cada
personaje y animar a los niños y niñas a representarlo, usando sus cuerpos o
las marionetas. Representar un cuento entero a veces es una tarea demasiado
grande para niños y niñas pequeños/ as. Se puede representar una parte fácil de
un cuento largo. Varios niños pueden representar cada papel para que todos
participen si quieren. Muchos de los cuentos son útiles para explorar
conflictos y muchos se prestan a una adaptación para marionetas.
No se puede olvidar tampoco que un libro, y
sobre todo un cuento, pueden tener mayor utilidad que la de simplemente leído.
A menudo son estas otras tareas más allá de la simple lectura las que ofrecen
un mayor interés y facilitan la comprensión. Sugerimos algunas de las
posibilidades:
•
Contar a los que todavía no
saben leer.
•
Leer públicamente.
•
Comentar y debatir.
•
Ilustrar con dibujos o de forma
plástica.
•
Realizar un mural.
•
Representar en teatro, guiñol,
mimo.
•
Ampliarlo o sustituir el
desenlace por otras posibilidades.
•
Convertir un personaje en
alguien que toma posición ante ciertos acontecimientos.
•
Utilizar como elemento motivador
o introductor de un tema.
•
A continuación se relaciona una pequeña
bibliografía que permite tratar algunos de los temas clave de la violencia y la
resolución pacífica de conflictos:
•
Los dos monstruos. McKee, D.
Madrid. Espasa Calpe, 1992. Dos monstruos discuten por una pequeña diferencia
de perspectiva. Tras la destrucción de la montaña que les separa podrán
establecer una relación de amistad.
•
La fuerza de la gacela. Vázquez
Vigo/Gabán, J. Madrid. Ed. S.M., 1986. La llegada de un tigre a la selva rompe
la tranquilidad de los animales. Tras el fracaso de varios guerreros, que son
vencidos, la inofensiva gacela convencerá al fiero tigre: una hermosa lección
del poder del diálogo.
•
La niña invisible. García Sánchez,
J.L, Pacheco, M.A y Wensell, U. Madrid. Altea, 1988. Ni los niños del Pueblo
Verde, ni los niños del Pueblo Azul quieren ser amigos de María, que vive entre
ambos pueblos. Un día María se hace invisible y hace que los pueblos cambien
para siempre.
•
El hombrecillo de papel. Alonso,
F. Madrid. Ed. Susaeta- Miñón, 1990. Una niña crea un muñeco con papel de
periódico y el muñeco cobra vida. Las noticias que componen su cuerpo le hacen
entristecerse hasta que con ayuda de la niña y sus amigos le hacen ponerse
contento.
•
¿A qué sabe la luna? Gregniec,
M. Kalandraka. (En prensa). Varios animales colaboran para poder saber a qué
sabe la luna. El más pequeño tendrá el papel definitivo.”
Tras conocer todo lo necesario acerca de lo textos
literarios y paraliterarios, nos adentramos en el mundo de la literatura de
autor, destinada a niños de primaria, ya que nos interesa para saber con qué
libros tendríamos que trabajar en un futuro.
La actividad práctica que realizamos en este bloque fue el
análisis de un libro, y me pregunto, ¿te ha servido para un futuro?, pues efectivamente
sí, es necesario que, nosotros como futuros profesores, hagamos actividades que
nos ayuden a comprender y seleccionar buenos libros que les resulten
motivadores a nuestros alumnos. Para saber si estos libros son adecuados o no,
debemos tener en cuenta las etapas evolutivas del desarrollo del niño según la
teoría de Piaget.
Y en tercer
lugar os voy hablar respecto al análisis y selección de los libros, en el cual
os comentare mi experiencia en el aula.
En el
cole donde yo realice las practicas, no había un procedimiento para la selección
de los libros, pues cada niño leía lo que quisiese con el fin de que el libro
resultase motivador para él, ya que si hubiese sido obligatorio, los niños podrían
perder el interés. El método que tenia la profesora para que los niños leyeran
libros, desde mi punto de vista era una competición, pues se basaba en que
quien más libros leyese tendría un sobresaliente y así respectivamente en
función de los libros que hubiesen leído. El suspenso vendría de la mano de
aquellos alumnos que no hubieran leído más de 3 libros por trimestre, como mínimo.
La profesora los contabilizaba a través de una pegatina con los superhéroes de
los libros que hoy en día están más de moda, como es Gerónimo Stilton, el Capitán
Calzoncillos y/o Astérix y Obélix.
Cada
uno de los alumnos se ganaba una pegatina cuando entregaban una ficha técnica
del libro que se habían leído, en el cuadernillo de lecturas que cada alumno
tenía. La profe después de corregirlo, ponía una pegatina en cada libro y ellos
eran los encargados de poner en el póster la pegatina.
Para mi
realmente es una competición, ¿Lo veo bien? En parte sí, porque es una manera
de motivarse ellos mismos, pero por otra parte no lo veo eficaz, porque me
preocupa que realmente no se lean los libros, sino que se dispongan a rellenar
la ficha técnica con argumentos de internet, porque sinceramente niños de 4º
primaria saben manejar a la perfección este instrumento de buscar
información.
En mi opinión, lo principal es poder ofrecerle al niño un
libro con las características que necesita ya sea por su edad, por lo que le
guste, o por la capacidad que tenga el libro de entretenimiento. Por eso, es necesario, que sepamos
diferenciar tanto libros literarios como paraliterarios, ya que nosotros
trabajaremos con los primeros.
También hay que destacar, que dentro de la literatura
tenemos tres géneros donde elegir, teatro, narrativa y poesía; con lo que tenemos
un gran abanico de posibles candidatos donde elegir, que se asemeje al objetivo
que nosotros buscamos, entretenimiento, diversión, despertar en ellos la pasión
por leer libros, sean del género que sean, tengan más o menos ilustraciones o
más o menos páginas.
En conclusión, una buena manera de elegir los libros es
teniendo en cuenta varios opiniones, es decir, tener en cuenta las opiniones de
los demás compañeros, porque cada uno podemos entender de manera distinta que
es lo que les gusta a los niños, y solo teniendo en cuenta todos los aspectos
de los intereses de los alumnos, podremos llegar a escoger una buena lectura
que les guste, para que cambie ese “tengo que leerme obligatoriamente este
libro” por “voy a leerme este libro”. En resumidas cuentas, que disfruten
leyendo.
Estas páginas
te pueden servir cuando seas maestra. Échales un vistazo:
Esta es
una página donde los niños critican aconsejando o desaconsejando lecturas:
Está muy bien, pero has dejado contenidos que, como te comentaba en el intento anterior, son paraliterarios o didácticos.
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