viernes, 24 de enero de 2014

Artículo I. Literatura infantil. Análisis y selección. Correción

Respecto al primer bloque, vamos a tratar varios aspectos importantes que hemos llevado a cabo durante el curso. En primer lugar os voy hablar de que entiendo yo por texto literario y  lo que realmente significa.

Cuando yo empecé la asignatura mis conocimientos sobre texto literario eran, que “todo texto literario es aquel que narra las hazañas y aventuras que pueden ser trasmitidas mediante teatro, novela, cuento, poesía… donde suelen aparecer un narrador.”

Pero realmente, un texto literario es y debe cumplir las siguientes características:
                - Tiene que pertenecer a uno de los tres géneros literarios (prosa o narrativa, lirico o poesía, y teatro).
                - Tiene que hacerse el uso explicito de la función poética del lenguaje, en el que se intenta proyectar en el lector, el simbolismo del significado de las palabras; y con el uso de las figuras literarias hacer más bello el contenido de lo que el autor quiere transmitir.
                - Ha de ser obligatoriamente de ficción (que no es lo mismo que fantasía) y ficción es no realidad o una realidad filtrada por la creatividad, subjetividad…
                - La principal intención del autor sobre el texto es la intención artística que puede incluir el placer de leer. No obstante en un texto literario puede haber información (función informativa) para dar pistas al lector, o para crear más interés en él.

En general, los textos literarios son aquellos que tienen una función estética, que pueden pertenecer a uno de los tres géneros literarios y que tienen intención artística, entretener. Al contrario, los textos paraliterarios, no tienen que pertenecer a alguno de los géneros (prosa, verso y teatro) y tienen una función e  intención didáctica. Los cuentos clásicos infantiles pertenecen a la paraliteratura.

En segundo lugar, os voy hablar de la literatura infantil y la importancia de ésta.
Para mi literatura infantil es un texto destinado a niños que se encuentran en la etapa escolar de infantil y primaria, cuyo objetivo es la diversión y el entretenimiento de estos; Acercarles al mundo de la literatura y crear en ellos el placer de leer.  
Pero realmente, lo que la literatura infantil tiene como objetivo es acercar a los niños a una experiencia artística-literaria, ya que son todos aquellos textos literarios que están creados para los niños de entre cero y catorce años.
Para ver todo lo que abarca literatura infantil, os voy a mostrar lo que para Juan Cervera significa literatura infantil.
Según la definición de Juan Cervera, “en la literatura infantil "se integran todas las manifestaciones y actividades que tienen como base la palabra con finalidad artística o lúdica que interesen al niño". Por lo tanto, junto a los clásicos géneros de la narrativa, la poesía y el teatro, hay otras manifestaciones que pasan a encuadrarse en la literatura infantil: rimas, adivinanzas, patrañas, fórmulas de juego, cuentos breves y de nunca acabar, retahílas, recuentillos,... También aquellas producciones en las que la palabra comparte presencia con la imagen, como el tebeo, y aquellas otras en cuya organización la palabra convive con la música, la imagen y el movimiento, como el cine, la televisión, el vídeo y, en menor medida, el disco. Y no sólo esto, sino actividades pedagógicas y creativas como la dramatización y otros juegos de raíz o trayectoria literaria, como la canción y juegos de corro, en los que el niño es agente y receptor.”

Que quiero conseguir con esto, que nos demos cuenta que cada persona, cada autor, cada profesional del mundo de las letras, en el arte de la literatura, para cada uno de ellos literatura infantil es una definición, pero todas aquellas definiciones tienen un significado común. Y ¿Por qué os he puesto la definición de Juan Cervera? Porque de entre todas las definiciones que he buscado, esta es la más completa, la que más la define, la que muestra todos los aspectos que puede llegar a ser un texto literario desde una pequeña rima a hasta una imagen, como es el tebeo.

Por último, para recalcar la literatura infantil, he investigado sobre la importancia de esta, y me gustaría mostrar lo que para Stephanie Judson, la literatura infantil sirve para resolver conflictos. Un tema que hoy en día, se debería trabajar en los centros educativos.
“Debemos de ser conscientes de la importancia de la literatura infantil, no solo a la hora de desarrollar la capacidad recreativa, creadora, de expresión, imaginativa, etc., sino también en la adquisición de actitudes y valores, de conocimiento del mundo, de capacidad crítica y estética, de toma de conciencia y, en último término, en la toma de opciones.
En todas las culturas, los cuentos han permitido a los niños y niñas explorar mundos lejanos o saberes complejos de su propio mundo proporcionándole modelos simplificados. Los cuentos ayudan simultáneamente a conocer y a estructurar su pensamiento poniéndole en contacto con problemas protagonizados en muchos casos por niños o niñas o por seres (animales, seres fantásticos) con los que ellos y ellas pueden identificarse fácilmente.
Los cuentos también permiten algo esencial en el pensamiento infantil: la reiteración. Al niño o niña no le basta pasar una vez por la realidad para entenderla. Pueden ver una película de forma incansable hasta que la conoce y la sabe; además, la “jugará” poniendo en funcionamiento su capacidad para simbolizar lo vivido. En este proceso, el niño y la niña aprenderán lo necesario para vivir esta realidad, sean habilidades sociales, frases mágicas o la existencia y nombres de objetos o realidades.
 Los cuentos además, presentan a los niños y niñas la realidad en forma de problemas dándoles la oportunidad de aprender y aplicar un modelo para su resolución basado en la identificación del problema, la búsqueda de posibles soluciones, la toma de decisiones y aplicación de una de ellas, y la evaluación de lo ocurrido, Los cuentos nos permiten proponer situaciones de conflicto que pongan a prueba habilidades infantiles como si fueran de verdad.
 Leer cuentos en voz alta es una manera de explotar temas que son importantes para los niños y las niñas. Inevitablemente suscita emociones y experiencias con las cuales se identifican. Por lo tanto, es mejor leerlo en grupos pequeños, presentándolo de tal manera que los niños y niñas puedan ver los dibujos, y parar después de cada página para que hagan sus comentarios.
 A veces es necesario trabajar en grupos grandes. En esta situación se puede leer el cuento primero, enseñando los dibujos después de cada página o al final. Luego se pueden formar grupos pequeños para explorar ideas relacionadas con el cuento.
Después de leer bien el libro, la misma persona puede contar el cuento. Es interesante usar voces distintas para cada personaje y animar a los niños y niñas a representarlo, usando sus cuerpos o las marionetas. Representar un cuento entero a veces es una tarea demasiado grande para niños y niñas pequeños/ as. Se puede representar una parte fácil de un cuento largo. Varios niños pueden representar cada papel para que todos participen si quieren. Muchos de los cuentos son útiles para explorar conflictos y muchos se prestan a una adaptación para marionetas.
No se puede olvidar tampoco que un libro, y sobre todo un cuento, pueden tener mayor utilidad que la de simplemente leído. A menudo son estas otras tareas más allá de la simple lectura las que ofrecen un mayor interés y facilitan la comprensión. Sugerimos algunas de las posibilidades:
        Contar a los que todavía no saben leer.
        Leer públicamente.
        Comentar y debatir.
        Ilustrar con dibujos o de forma plástica.
        Realizar un mural.
        Representar en teatro, guiñol, mimo.
        Ampliarlo o sustituir el desenlace por otras posibilidades.
        Convertir un personaje en alguien que toma posición ante ciertos acontecimientos.
        Utilizar como elemento motivador o introductor de un tema.
A continuación se relaciona una pequeña bibliografía que permite tratar algunos de los temas clave de la violencia y la resolución pacífica de conflictos:
        Los dos monstruos. McKee, D. Madrid. Espasa Calpe, 1992. Dos monstruos discuten por una pequeña diferencia de perspectiva. Tras la destrucción de la montaña que les separa podrán establecer una relación de amistad.
        La fuerza de la gacela. Vázquez Vigo/Gabán, J. Madrid. Ed. S.M., 1986. La llegada de un tigre a la selva rompe la tranquilidad de los animales. Tras el fracaso de varios guerreros, que son vencidos, la inofensiva gacela convencerá al fiero tigre: una hermosa lección del poder del diálogo.
        La niña invisible. García Sánchez, J.L, Pacheco, M.A y Wensell, U. Madrid. Altea, 1988. Ni los niños del Pueblo Verde, ni los niños del Pueblo Azul quieren ser amigos de María, que vive entre ambos pueblos. Un día María se hace invisible y hace que los pueblos cambien para siempre.
        El hombrecillo de papel. Alonso, F. Madrid. Ed. Susaeta- Miñón, 1990. Una niña crea un muñeco con papel de periódico y el muñeco cobra vida. Las noticias que componen su cuerpo le hacen entristecerse hasta que con ayuda de la niña y sus amigos le hacen ponerse contento.
        ¿A qué sabe la luna? Gregniec, M. Kalandraka. (En prensa). Varios animales colaboran para poder saber a qué sabe la luna. El más pequeño tendrá el papel definitivo.”

Tras conocer todo lo necesario acerca de lo textos literarios y paraliterarios, nos adentramos en el mundo de la literatura de autor, destinada a niños de primaria, ya que nos interesa para saber con qué libros tendríamos que trabajar en un futuro.
La actividad práctica que realizamos en este bloque fue el análisis de un libro, y me pregunto, ¿te ha servido para un futuro?, pues efectivamente sí, es necesario que, nosotros como futuros profesores, hagamos actividades que nos ayuden a comprender y seleccionar buenos libros que les resulten motivadores a nuestros alumnos. Para saber si estos libros son adecuados o no, debemos tener en cuenta las etapas evolutivas del desarrollo del niño según la teoría de Piaget.

Y en tercer lugar os voy hablar respecto al análisis y selección de los libros, en el cual os comentare mi experiencia en el aula.
En el cole donde yo realice las practicas, no había un procedimiento para la selección de los libros, pues cada niño leía lo que quisiese con el fin de que el libro resultase motivador para él, ya que si hubiese sido obligatorio, los niños podrían perder el interés. El método que tenia la profesora para que los niños leyeran libros, desde mi punto de vista era una competición, pues se basaba en que quien más libros leyese tendría un sobresaliente y así respectivamente en función de los libros que hubiesen leído. El suspenso vendría de la mano de aquellos alumnos que no hubieran leído más de 3 libros por trimestre, como mínimo. La profesora los contabilizaba a través de una pegatina con los superhéroes de los libros que hoy en día están más de moda, como es Gerónimo Stilton, el Capitán Calzoncillos y/o Astérix y Obélix.
Cada uno de los alumnos se ganaba una pegatina cuando entregaban una ficha técnica del libro que se habían leído, en el cuadernillo de lecturas que cada alumno tenía. La profe después de corregirlo, ponía una pegatina en cada libro y ellos eran los encargados de poner en el póster la pegatina.
Para mi realmente es una competición, ¿Lo veo bien? En parte sí, porque es una manera de motivarse ellos mismos, pero por otra parte no lo veo eficaz, porque me preocupa que realmente no se lean los libros, sino que se dispongan a rellenar la ficha técnica con argumentos de internet, porque sinceramente niños de 4º primaria saben manejar a la perfección este instrumento de buscar información. 

En mi opinión, lo principal es poder ofrecerle al niño un libro con las características que necesita ya sea por su edad, por lo que le guste, o por la capacidad que tenga el libro de entretenimiento.  Por eso, es necesario, que sepamos diferenciar tanto libros literarios como paraliterarios, ya que nosotros trabajaremos con los primeros.
También hay que destacar, que dentro de la literatura tenemos tres géneros donde elegir, teatro, narrativa y poesía; con lo que tenemos un gran abanico de posibles candidatos donde elegir, que se asemeje al objetivo que nosotros buscamos, entretenimiento, diversión, despertar en ellos la pasión por leer libros, sean del género que sean, tengan más o menos ilustraciones o más o menos páginas.

En conclusión, una buena manera de elegir los libros es teniendo en cuenta varios opiniones, es decir, tener en cuenta las opiniones de los demás compañeros, porque cada uno podemos entender de manera distinta que es lo que les gusta a los niños, y solo teniendo en cuenta todos los aspectos de los intereses de los alumnos,  podremos llegar a escoger una buena lectura que les guste, para que cambie ese “tengo que leerme obligatoriamente este libro” por “voy a leerme este libro”. En resumidas cuentas, que disfruten leyendo.

Estas páginas te pueden servir cuando seas maestra. Échales un vistazo:
Esta es una página donde los niños critican aconsejando o desaconsejando lecturas:

1 comentario:

  1. Está muy bien, pero has dejado contenidos que, como te comentaba en el intento anterior, son paraliterarios o didácticos.

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